Fuera de riesgo el uso del agua del río Fuerte después del accidente de la minera Río Tinto en Chihuahua

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Culiacán, Sin.- Como todos sabemos, el pasado lunes 4 de junio sucedió un accidente en las instalaciones de la minera Río Tinto que se ubica en la comunidad de Cieneguita de Trejo, en el municipio de Urique, del estado de Chihuahua, donde la presa de Jales construida por ellos mismos colapsó, y eso ocasionó que todo el material contenido en ella fuera arrastrado por un arroyo que conecta con el río Fuerte.

Las primeras imágenes comenzaron a llegar a la población vía medios de comunicación, redes sociales y demás a primera hora del día martes, las miles de personas que veíamos cómo se tintaba color blanco todo el lecho del arroyo, suponíamos que contaminaría aguas abajo el vital líquido que finalmente podría llegar al vaso de la presa Huites, y con ello a todo el sistema que abastece a los municipios de Choix, El Fuerte y Ahome en el norte de nuestro estado de Sinaloa.

Al saber esto, el gobernador del estado Quirino Ordaz Coppel nos instruyó para desplazarnos a la zona afectada y corroborar cómo estaba la situación realmente y constatar si habría riesgo o no para la población de nuestro estado.

Lo primero que hicimos fue trasladarnos al vaso de la presa Huites, a donde nos acompañó el presidente municipal de Choix, Segundo Gaxiola; el coordinador de Protección Civil de ese municipio, Lucio Berrelleza, y pescadores de la zona; ahí mismo nos embarcamos y recorrimos el área y nos percatamos que en efecto el agua contenida en la presa estaba tornándose ya con el color blanquizco que se veía en las imágenes antes observadas.

En ese momento procedimos a tomar la primera muestra del líquido mezclado ya con el agua contenida en la presa.

Posterior a esto nos desplazamos vía terrestre hacia el estado de Chihuahua, en un recorrido por caminos de terracería por más de 7 horas saliendo de la cabecera municipal de Choix; fuimos recorriendo el lecho del río Fuerte aguas arriba y nos encontramos ya en el estado de Chihuahua el punto donde conecta el arroyo Cañitas con el lecho del río Fuerte cerca de la comunidad de Tubares, ahí descendimos hasta la zona, donde nos percatamos que hay presencia de maquinaria pesada trabajando 24 horas construyendo un represo sobre el cuerpo del arroyo para evitar que el afluente de las lluvias continúe fluyendo hacia el río, y con esto evitar que este material siga arrastrándose hacia las aguas; platicamos con los operadores, quienes nos confirmaron que están acampando en la zona y reciben provisiones vía aérea por parte de la empresa y tienen la consigna de frenar los afluentes sin descanso alguno.

En este punto tomamos la segunda muestra, y continuamos nuestro camino hasta llegar a la comunidad de Cieneguita de Trejo, donde se encuentran las instalaciones de la compañía minera Río Tinto, quienes nos recibieron y explicaron cómo es que había sucedido el accidente donde tres personas perdieron la vida y cuatro más continúan desaparecidas.

Funcionarios de la empresa nos facilitaron una aeronave para hacer un sobrevuelo de la zona, donde pudimos apreciar lo caprichoso de la naturaleza donde sucedió el accidente, y donde también observamos cómo los grupos de rescatistas siguen trabajando incansablemente para tratar de localizar los restos de las personas aún desaparecidas. Aquí también vimos cómo el color blanquizco que se observaba en las primeras imágenes ya estaba comenzando a desaparecer.

Después de aterrizar nos permitieron acercarnos a la zona donde había sucedido el desastre, bajamos hasta el punto de la represa que colapsó y tomamos la última muestra.

Por último, pedimos a la empresa que pudieran entregarnos un documento oficial por parte de ellos, donde nos explicaran cuáles son los reactivos que ellos utilizan en su proceso y qué acciones estaban implementando para resolver este problema medio ambiental que se había suscitado.

Después de todo esto lo único que hacía falta era constatar de manera oficial qué es lo que había contenido en esas aguas donde habíamos tomado las muestras, y lo que esto pudiera ocasionar para quienes estuviéramos en contacto con ellas. La decisión fue confiar este trabajo a una institución Estatal como lo es la Universidad Autónoma de Occidente, donde un laboratorio ubicado en la unidad de Los Mochis nos apoyó ahorrando todos los tiempos, dando la importancia al caso y entregando los resultados por instrucciones del Gobernador en un tiempo récord.

Los resultados arrojaron que no había nada de qué preocuparse, todo era tal cual nos habían explicado en la empresa, y los materiales ahí contenidos no representan riesgo alguno para la población, para el ganado, ni la flora presente que puede ser regada con estas aguas.

 

Escrito por en 12 junio, 2018. Archivado en Altavoz a la Hora,Estatal,Portada. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this entry

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