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Empresa de EU vende criptas submarinas frente a la costa de Acapulco

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Acapulco Guerrero.- En agosto de 2009, la Secretaría de Marina Armada de México autorizó el “vertimiento de estructuras de concreto”, en las aguas marítimas de Acapulco, Guerrero, “para el establecimiento de arrecifes artificiales”, y designó para ello una zona del lecho marino, de 20 hectáreas de extensión, conocida como Ensenada Rodrigo, en la que este proyecto se desarrollaría durante, al menos, los siguientes cinco años, es decir, hasta agosto de 2014.

Durante este tiempo, sin embargo, la creación del arrecife artificial de Ensenada Rodrigo no estuvo a cargo de alguna institución académica, científica, ambientalista o conservacionista, sino de una empresa privada, dedicada a la disposición final de restos humanos: Eternal Reefs (o Arrecifes Eternos, en su traducción al español), misma que, a través de su sucursal en México, Inmemoriam SA de CV, vierte al mar de Acapulco “estructuras de concreto”, pero no de cualquier tipo, ya que éstas son, en realidad, criptas submarinas que llevan dentro las cenizas de sus clientes.

“Eternal Reefs está ahora disponible en el Océano Pacífico, frente al hermoso Acapulco, México –señala la página de internet de la empresa estadounidense–. Lugares permitidos para crear ‘Arrecifes Eternos’ y dispersar cenizas ya están aprobados en aguas mexicanas (…) Trabajando con Inmemoriam, primera compañía de ‘memorialización’ mexicana, las familias y los individuos pueden ahora tener su ‘Arrecife Eterno’ en Acapulco”.

El costo base del servicio de disposición marina de cenizas, según el sitio web de Eternal Reefs, es de 3 mil dólares (sin IVA), e incluye “la recepción de los restos cremados; todos los permisos gubernamentales, documentación y presentación de informes requeridos para la colocación de ‘Arrecifes Eternos’; la selección, transporte y colocación de los ‘Arrecifes Eternos’; introducción de los restos cremados en el ‘Arrecife Eterno’; placa de identificación del individuo; fotografías de la colocación de los arrecifes; (así como) certificado de colocación y dedicación, que muestra las coordenadas GPS”.

El paquete, además, incluye la entrega de un CD con la música escuchada en el trayecto a la Ensenada Rodrigo, refrigerios durante la travesía, flores, y un ministro religioso, de ser solicitado.

Este precio, sin embargo, varía en cada caso, según el número de servicios de disposición de urnas programadas en cada tanda, o si se elige un servicio personalizado.

La Perla

El procedimiento seguido en Acapulco, explica Inmemoriam SA de CV en su sitio web, inicia con la colocación de los restos cremados dentro de una urna denominada, metafóricamente, La Perla, misma que es conducida por familiares y amigos, en barco, hasta la Ensenada Rodrigo, ubicada “en una zona de acantilados con una belleza natural única, donde no existe ningún tipo de desarrollo urbano, por lo que los homenajes se llevan a cabo en un ambiente de privacidad y tranquilidad”.

Llegados al lugar, luego de un breve recorrido marítimo “con música especialmente seleccionada para la ocasión, agua, café y refrescos, así como bocadillos”, los asistentes a la ceremonia fúnebre tienen “la oportunidad de externar sus sentimientos y la alegría de que su ser querido tendrá la oportunidad de ser el iniciador de nueva vida”, y después de tener La Perla entre sus manos durante algunos momentos, la arrojarán “de manera respetuosa y afectiva al mar”.

Luego, bajo la superficie, un buzo estará esperando La Perla y, tras captarla en su recorrido al fondo marino, la colocará dentro de una cripta submarina previamente sumergida, denominada Reef Ball, la cual “tiene la forma ideal para la generación de vida marina”, está elaborada con cemento hidráulico y tiene un peso de 200 kilos, que impide su desintegración o remoción posterior.

Según la firma estadunidense Eternal Reefs, su labor representa “una importante contribución a la economía pesquera regional”, ya que el sitio donde es creado este panteón submarino, la Ensenada Rodrigo, se encuentra a 30 minutos en barco desde Acapulco, y “se convertirá en un increíble punto para la pesca recreativa y el buceo, en donde antes sólo había suelo marino arenoso”.

Epílogo: balnearios fúnebres

Otro servicio fúnebre ofrecido en Estados Unidos es la dispersión de restos cremados directo en las aguas de Acapulco, con un costo de 650 dólares (sin IVA), que incluyen “la recepción de los restos cremados; todos los permisos del gobierno, la documentación y los informes que exigen para la dispersión de cenizas; transporte y dispersión de los restos en el sitio permitido; fotografías de la dispersión de cenizas; certificado de dispersión; y la dedicatoria, que muestra las coordenadas GPS” del punto exacto donde se realizó la ceremonia.

“El destino podría ser Ensenada Rodrigo, lugar ideal por su tranquilidad y belleza, o cualquier otro seleccionado por su belleza”, según Inmemoriam SA de CV.

Las cenizas, cabe destacar, no son arrojadas al aire, sino disueltas en las aguas de Acapulco a través de urnas que se degradan en el fondo marino y que “son manufacturadas con un alto grado de responsabilidad y respeto al medio ambiente, con componentes totalmente biodegradables”. Estas urnas, además, son depositadas “a una distancia no menor a 3 millas náuticas de la orilla más cercana”.

Según la empresa Eternal Reefs, este servicio también está disponible en Cancún, en el estado de Quintana Roo.

tumbas submarinas

Escrito por en 7 Julio, 2014. Archivado en Altavoz a la Hora,Nacional,Portada. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this entry

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